Buscar este blog

lunes, 10 de agosto de 2026


MÁLAGA HOY: EL AVISPÓN ORIENTAL DUPLICA SU PRESENCIA EN MÁLAGA:"EL IMPACTO PUEDE SER TREMENDO ESSUPER DE PREDADOR".

Expertos alertan sobre los peligros para la biodiversidad autóctona, especialmente al ser cazadores de abejas

Álvaro García, experto malagueño en control de plagas, explica las diferencias entre el avispón asiático y el oriental


 El avispón oriental (Vespa Orientalis) cada año aumenta más su presencia en la provincia malagueña y en el resto de Andalucía hasta el punto de haber "duplicado o triplicado" registros en los últimos cinco años. Tanto es así, que expertos en entomología detallan a este periódico que puede llegar a ser "imparable" y ocasionar un "impacto tremendo", si no se toman medidas rápidas y eficaces pronto para mitigar y controlar las poblaciones. Pues, si bien no supone un peligro directo para el ser humano, sí que afecta en gran medida al conjunto del ecosistema y biodiversidad autóctona y, en especial, a las abejas, principales polinizadores.

"Ha pasado ya más de una década desde que se dio la voz de alarma de que estaba esta especie aquí y prácticamente no se ha hecho nada. El impacto puede ser tremendo porque es un superdepredador. Los insectos autóctonos han evolucionado todos juntos y están adaptados a equilibrarse unos a otros. Este avispón lo que ha hecho es llegar y acabar con ese equilibrio. Está depredando todo tipo de insectos, algunos pequeños vertebrados, como pueden ser pequeños pájaros, pollos en los nidos, lagartijas. Está acabando con todo lo que puede para alimentar a sus larvas y a medio o largo plazo puede suponer un peligro bastante importante para muchas especies", advierte José Manuel Moreno-Benítez, presidente de la Sociedad Andaluza de Entomología.

En este sentido, añade que se han esparcido por "toda la costa malagueña" y sus municipios desde Málaga capital o Rincón de la Victoria hacia la zona de Mijas, Marbella, Estepona, Manilva, Casares, y en el interior "ocupando" prácticamente "toda la provincia" con zona "principal" desde Málaga capital hacia el oeste. "Le gustan mucho las zonas costeras y urbanas porque el clima les ofrece muchas oportunidades y, sobre todo, porque no tiene competencia, no tienen depredadores", reseña




Respecto a esta especie, tal y como destaca, por su parte, Jairo Robla, biólogo entomólogo de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), se empezó a reportar "aproximadamente en 2019". Primero en Valencia, y luego en distintos puntos del país, tras provenir del centro y suroeste de Asia, norte de África y este de Europa; y llegar, sobre todo, por medios humanos (transportes de mercancías por mar y aire). Con ello, a nivel andaluz, concentra su volumen principal en Málaga y Cádiz, con predilección po"En 2019 solo se cogían de Cádiz, Málaga y Jaén y, cinco años después, también están en Sevilla, Huelva, Almería, Jaén, Toledo o Cataluña, según observaciones. Afectan mucho a las colmenas, cazan abejas, ya muchos apicultores se quejan. En la biodiversidad quizá el efecto es más llamativo. Habría que abordar cómo afecta a la población de abejas silvestres y otros insectos polinizadores porque, a fin de cuentas, es una especie invasora que se está extendiendo por zonas naturales y cada año hay más avispones. El impacto va siendo mucho más progresivo", insiste el investigador.r las zonas costeras y periurbanas.Por otro lado, desde Lucanus, empresa de Control de Plagas, el técnico Superior en Salud Ambiental Álvaro García señala a esta especie con un "potencial nocivo alto" y como "dañina" por el mismo motivo. Ya que, aunque no se conozca que haya habido "ninguna muerte" por su causa, sí representa un "peligro medioambiental, al atacar a abejas y otros insectos. "La diferencia entre una abeja y una avispa está en la boca. La abeja tiene una lengüita y la avispa unas tijeras. Tiene un arma de destrucción masiva, puede partirla en dos", matiza.

Así, agrega que se trata de una "avispa muy veraniega" que tiene "totalmente arrasada" la costa, según ha podido ver desde su trabajo de campo. El cual le ha permitido ver nidos "en todos los pueblos de interior", al mismo tiempo. "Todo está absolutamente diezmado, el sur lo tiene conquistado. Ha aumentado cada año por 10 o 20. Donde quitabas uno, dos o tres nidos en el año 2022 o 2023, ahora estás quitando 15 o 20. Solo de una comunidad habré quitado 15 o 30 nidos. Incluso me han llamado de un piso 13 del centro de Málaga, donde se han metido por la campana extractora".

Avispas orientales, afincadas en Málaga

La Vespa Orientalis "se lleva la palma" en número de registros, según adelanta Robla, si se compara con otras avispas asiáticas establecidas en el territorio. Pero no es la única que tiene volumen en la provincia. La Vespa Bicolor "entra en Málaga en 2013" pudiendo tener, a su vez, un "efecto bastante grave" a largo plazo, y se asienta en la zona prácticamente, sin haber salido de ella, exceptuando un punto reciente en Granada. Por su parte, la Vespa Velutina, muy presente en el norte de España y conocida por suponer un mayor peligro para los seres humanos, aún no llega a instalarse en Málaga, aunque se localizó un nido en Alhaurín de la Torre el pasado 2025, y sí se ubica más en Huelva o Cádiz. Ya que, a diferencia de las dos anteriores, cómodas con temperaturas más altas, estas vive en climas más fríos y suaves.


Las tres especies se distinguen por sus características físicas. El avispón oriental es rojo con la cabeza y dos segmentos al final del abdomen amarillo; mientras la bicolor es amarilla con un triángulo negro; y la asiática o de patas amarillas (Velutina) es prácticamente negra. No obstante, las dos primeras presentan un comportamiento "muy similar". "Depredan abejas para alimentar a sus crías, visitan flores, capturan insectos y van a los cultivos. Son igual de agresivas, no van a por las personas, solo atacan si perturbamos las zonas que están en el nido", aclara. En cuyo caso habrá que alejarse de la zona y acudir a un centro sanitario para tratar las picaduras.

Vespa BicolorEn este sentido, Moreno-Benítez incide en que son "mucho más tranquilas" que la Velutina, con una picadura "dolorosa" pero sin entrañar "peligro". Asimismo, agrega que suelen colocar sus nidos en huecos, tales como garajes, cuevas, árboles, etc., para que puedan resultar inaccesibles para las personas. Respecto a ello, García distingue que "el 90% de estos nidos" no llegan a ser visibles y que estas especies curiosamente buscan "proteína" para alimentarse, sea pescado o carne, o insectos que son su dieta principal. Sobre todo, para hacerla llegar a las larvas, que son las que la necesitan para crecer, mientras las adultas "solo comen azúcares" de higos, uvas o frutas muy maduras.



No hay comentarios:

Publicar un comentario